miércoles, 20 de agosto de 2014

LAS VÍAS DEL TIEMPO - ESTACIÓN ROSARIO NORTE




Video: Damián Kohan y Santiago Calabrese.


   En la estación ferroviaria Rosario Norte, nos encontramos con una construcción del año 1885, nos sentimos muy impresionados con la imagen que preserva en sí. Después, empezamos a conocer un poco el lugar donde nos encontrábamos; inspeccionamos el espacio y sacamos algunas fotografías de la estación.
Un gran significado
  Este patrimonio ferroviario de la ciudad se sitúa en la calle Aristóbulo del Valle a la altura del 2.750 en el barrio Pichincha. Su fachada conserva la originalidad con respecto al año de su inauguración. Columnas de hierro sostienen firmemente el gigante tejado que cubre el pasar de  los trenes.
  En épocas de antaño, un edificio entero funcionaba como terminal del ferrocarril que circulaba desde Buenos Aires hasta Rosario. En 1.885 fue uno de los momentos más esplendorosos, ya que se inauguró al público y se estaba por dar el segundo paso. En 1.908, ya siendo la primera vía ferroviaria en unir Rosario y Buenos Aires y alcanzando destinos como San Miguel de Tucumán, se enlazó con la compañía “Ferrocarril Buenos Aires”. De esta manera, su éxito fue transcendiendo, dando origen a viajes más distantes a ciudades reconocidas y vehículos más avanzados para realizar esas travesías.
   Durante la década del 1930 y la del 1940, la estación Rosario Norte había superado los límites de la popularidad; el conjunto de trenes y ferrocarriles llevaban trescientos veintiséis mil pasajeros anuales y por lo menos ochocientos elegían sus destinos allí, cada día.
  En oposición, en 1977 atravesó una de las peores situaciones al igual que todas las estaciones rosarinas, teniendo que  cancelar los servicios de trenes a distintas provincias argentinas.
  Inesperadamente, en octubre de 1997, se reinauguró la actividad de la estación, debido a que Tucumán había brindado un servicio y se lo habría  propuesto al departamento Rosario.
   Los trabajadores de la organización no se habrían sentido muy felices cuando  una parte del edificio se destinó a la municipalidad de Rosario con el fin de instalar la Secretaría de Cultura y Educación.
  Hoy en día la estación dispone de menor espacio. Al caminar y mirar detenidamente el terreno, observamos que en un marco de madera se encuentra un reconocimiento a Julio Pérez Sanz, un hombre que en 1999 valoró el esfuerzo de Carlos Cassiniero como inversor para conservar este símbolo popular.
   Finalizando el recorrido, visualizamos un cartel que dice “Rosario Norte”. Al entrar a una de las oficinas, vemos una fotografía de un modelo de tren: Ferro Central número 9095, pintado de tonos verdosos y rojizos.
   En la actualidad  funcionan dos servicios trenes: uno con destino a Tucumán y otro a  Córdoba.

Damián Kohan y Santiago Calabrese